os
"tiburones blancos" son el único
equipo que consiguió su primer campeonato nacional apenas cinco años
después de haber sido fundado... Lo que comenzó siendo un modesto
equipo del barrio Campo Rojo que competía con sus rivales en el
primer puerto de Honduras, terminó por convertirse en el máximo
exponente del fútbol portño, sin mayor respaldo que el de un grupo
de entusiastas ciudadanos amantes del deporte.A partir de ESE GRAN
momento, el objetivo del Platense fue estar entre los grandes en la
Liga Nacional y en ese escenario Platense se encargó de protagonizar
con el Olimpia el verdadero primer gran clásico nacional.
Al cumplir sus 45 años
de fundación, el Club Deportivo Platense de Puerto Cortés tiene el
mejor récord de crecimiento en el fútbol hondureño: fundado en 1960,
tres años después fue campeón departamental de Cortés, luego se
coronó campeón regional del norte (1963) e inmediatamente subcampeón
nacional del fútbol amateur en 1964, para después ganar el primer
campeonato de la Liga Nacional del Fútbol no Aficionado en 1965. A
Platense se le considera una extensión de otro gran equipo del
puerto, LOS CUERVOS F.C. en el que nacieron grandes jugadores como
el famoso portero Chino Hernández, el gran volante Richmond Brooks,
Coco Urbina y Jorge Solís.
El Platense fue
fundado el 4 de Julio de 1960, según la primer acta asistieron a la
casa del señor René Paiz para fundar un nuevo equipo de fútbol las
siguientes personas: René Paiz, Roger Riera, Roberto Mejía,
Roosevelt Garbut, Manuel Flores, Héctor Sánchez, Rolando Méndez,
Samuel Williams, Rodolfo Williams, Ricardo Fúnez , Julio Linares,
Oscar Pineda, Raúl Betancourt, Francisco Maldonado , Humberto Dole,
Rolando Zavala y Reginaldo Guevara. Don Roberto Mejía tomó la
iniciativa para formar el club, barajando los siguientes nombres de
equipos internacionales para adoptar el propio: Banfield,
Magallanes, Leyland y Platense, habiendo gustado este último, el que
fue escogido por mayoría.
Platense era el nombre de un
famoso club argentino que ese año había campeonizado. El primer
presidente del Platense fue don Roberto Mejía, quien vive
actualmente en el puerto. De los fundadores, varios fueron jugadores
del primer equipo: Roosevelt Garbut, Rolando Méndez, Raúl
Betancourt, Humberto Dole y Ricardo Fúnez. ARRANQUE IMPRESIONANTE
DEL PLATENSE Desde su primer año, el Platense avasalló a sus rivales
de la localidad, incluso a su más enconado adversario el PORVENIR
F.C. de los barrios La Laguna y El Porvenir, en el que militaron los
parientes de Wilmer Neal Velásquez. A los tres años de haber sido
fundado, el Platense le había ganado ya la partida a los clubes
sampedranos tradicionales Marathón, España, La Salle e Independiente
y los limeños Hibueras y Sula, convirtiéndose en campeón
departamental de Cortés. En 1964, el Platense se coronó campeón
regional del norte venciendo a los poderosos clubes Vida de La Ceiba
y Honduras de El Progreso, con lo cual ganó el derecho a disputar el
último campeonato nacional del fútbol amateur frente a los merengues
del Olimpia. No pudo cumplir su objetivo porque el Olimpia, ya para
entonces, era un equipo fuera de serie en el ámbito nacional
dirigido por el brasileño Marinho Rodríguez. Perdió el partido
decisorio en el estadio Morazán con marcador 1-0.
SU PRIMERA PRUEBA DE
FUEGO: EL CAMPEONATO REGIONAL Para 1964 se habían incorporado a la
directiva del Platense una pléyade de dirigentes porteños entre
ellos: don Samuel Medina, don Humberto Soriano Aguilar, Judá Guzmán
Fúnez, David Menjívar Jiménez, Mario Enrique Prieto, Ricardo García
Paiz, German Guzmán, Danilo Rodríguez, Luis Villalobos , Austin
Beaumont y otros, que vinieron a insuflar recursos económicos y
apoyo logístico al equipo. Para entonces el Platense había sido
bautizado por el legendario cronista deportivo Juan Leonardo
Alvarado de diario La Prensa, como "Los Tiburones Blancos".
Jesús Vélez Banegas,
que residía en ese tiempo en el puerto, se convirtió en un activo
secretario de Relaciones que inundaba las emisoras locales y los
programas deportivos sampedranos con boletines del Platense. El
equipo tiburón se había convertido en un "boom futbolístico" en
apenas cuatro años de haber sido creado. Se contrató los servicios
del entrenador Carlos Padilla , que regresaba de dirigir al Águila
de San Miguel, El Salvador, y desde su llegada la fisonomía del
cuadro escualo se transformó. Su primera prueba de fuego fue el
campeonato regional, en el que eliminó a los equipos más poderosos
de la costa norte de entonces: el Vida de La Ceiba y el Honduras de
El Progreso. Eso le valió saltar a la gloria balompédica de disputar
el último campeonato del fútbol amateur regido por la desaparecida
Federación Nacional Deportiva Extraescolar de Honduras, nada menos
que frente a los melenudos del Olimpia, coronado campeón
centroamericano y de México y considerado el amo del fútbol
hondureño en esos años.
A finales de ese año
comenzó el movimiento en torno a la creación de la Liga Nacional de
Fútbol no Aficionados, con categoría semiprofesional, proyecto que
se concretó en San Pedro Sula en el viejo edificio Lara, liderado
por los dirigentes más conspicuos del fútbol costeño de aquel
entonces: Jorge MacCarthy, Alfredo Buezo, Carlos Velásquez y René
Handal de El Progreso y Humberto Soriano Aguilar en representación
del Platense. Naturalmente con delegados de varios equipos de la
capital encabezados por el Club Olimpia, secundados por Troya,
Motagua y Atlético Español Glidden.
A finales del 64 la
Liga Nacional era un hecho y aunque la estructuración de las bases
del organismo tardó varios meses, para Junio de 1965 el proyecto
estaba listo para empezar a funcionar. A principios de Julio de ese
año la Liga Nacional anunció el comienzo de su primer campeonato y
esta fue la primera jornada múltiple celebrada el Domingo 18 de
Julio:
En Tegucigalpa Olimpia vrs Marathón
En San Pedro Sula
España vrs Troya
En
La Ceiba Vida vrs Motagua
En El Progreso Honduras vrs Atlético
Español Glidden
En Puerto Cortés Platense vrs La Salle de
S.P.S.
(Todos los partidos se jugaron a las tres de la
tarde)
El Platense, dirigido
por Carlos Padilla , comenzaba su primera gran empresa y los precios
de esa tarde, Domingo 18 de Julio, en el Estadio Excélsior de Puerto
Cortés fueron los siguientes: Sombra Lps. 2.05, Tendido Popular Lps.
1.05; los niños media paga en ambas localidades. Ese año, Platense
se coronó primer campeón del fútbol semiprofesional de la Liga
Nacional no Aficionado. Allí arrancó su historia grande, apenas
cinco años después de haber sido fundado, un logro que ningún otro
equipo hondureño ha conseguido. A partir de ese momento, el objetivo
del Platense fue estar entre los grandes en la Liga Nacional y en
ese escenario Platense se encargó de protagonizar con el Olimpia el
verdadero primer gran clásico nacional. De su fundación datan ya 45
años y de su primer campeonato nacional hace 40 años. Parece que fue
ayer, porque 45 y 40 años no es nada!
A lo largo de cuatro
décadas, Platense ha sido considerado por los expertos en la
materia, aficionados y cronistas deportivos, como el quinto más
grande del fútbol hondureño... Este es el resultado del trabajo de
un grupo de dirigentes que llevan al Platense en la sangre y en el
corazón..
En la década ochenta
una nueva pléyade de dirigentes encaró los destinos del Platense.
Los hermanos Selim y Jorge Canahuati, Mario Sierra y Nabil Khoury
entre otros, asumieron la responsabilidad de dirigir a los tiburones
blancos. Comenzó la era de las ligas menores y el Platense se cundió
de jóvenes valores que más tarde, una vez convertidos en grandes
figuras, engrosaron las filas de otros clubes. Selim y su hermano
Jorge vieron cumplidos sus sueños cuando siendo apenas adolescentes
eran llevados por el dirigente Luis Villalobos al campo de
entrenamiento del Platense, ubicado entre los famosos barracones del
barrio Campo Rojo. Apegados al club, los hermanos Canahuati han
estado dispuestos para ir en su rescate en los momentos más
difíciles. Con ellos ha estado Mario Sierra , quien ha saboreado las
últimas conquistas del equipo
Platense le apuesta a la reconversión
En medio de la crisis
económica de la cual el fútbol hondureño no escapa, el Platense ha
decidido hacerle frente a la recesión para agenciarse recursos
frescos. Hoy, el club “escualo” le apostó a la reconversión y ha
pasado a ser una Sociedad Anónima. Selim Canahuati, directivo de los
“Tiburones Blancos” y uno de los actuales pilares económicos de la
institución, señaló que “la verdad es que se tuvo la respuesta de un
buen número de aficionados de Platense a nivel nacional para
conformar esta sociedad, pero lo que está claro y resulta lamentable
es que, en los últimos dos o tres años, el aficionado se ha retirado
de los estadios y particularmente, a nuestro equipo eso lo afectó”.
El efecto negativo de
la “no presencia” de aficionados lo sintió Platense, antes que los
demás equipos, porque aún cuando ocupaba los primeros lugares y
desplegaba el fútbol más bondadoso que se ha visto en muchos años,
su afición no llegaba en número suficiente al estadio. “En lo
deportivo, está claro que Platense prácticamente vio frenada esa
época dorada por la que atravesó el equipo en la década del 90 e
inicios de este siglo, porque en nuestro país, todo es diferente y
no se le comunica a la Liga Nacional de parte de la Federación que
ya estaba por entrar en vigencia la ley del Estatuto del Jugador”,
deploró el dirigente, mientras aclaraba que la ley no es mala. Por
el contrario, “es correcta sobre todo para las aspiraciones de los
jugadores, porque los protege, pero si hay un equipo al cual
perjudicó fue al Platense”.
Y no es para menos: en término
de un año los “Tiburones” pierden prácticamente a más de 20
jugadores de primera línea ya que, de la noche a la mañana, quedan
libres. Según Canahuati, sino hubiese sido así, hoy se estaría
hablando de una dinastía en el fútbol hondureño, pero “perdimos
jugadores de primera línea, digamos que 11 de ellos pasaron a ser
parte del Olimpia, cinco o seis pasaron al Real España, otro tanto
al Marathón y Motagua y algunos juegan en el exterior”. Para ello,
los “escualos” tratan de repuntar y, sobre todo, de apuntalar sus
fuerzas básicas brindando todo el apoyo que se merece la división
inferior del querido equipo porteño. Obviamente, expresa Canahuati,
para ello se requiere de una estructura propia. “Aquí, no solamente
se pretende acrecentar los dotes futbolísticos del jugador sino
lograr que se desarrolle de manera integral la formación de la
pers
ona... esto conlleva una educación
que le sirva para un futuro posterior a su carrera como deportista”.
El tiempo sigue
incontenible su camino y los “Tiburones Blancos” están tratando de
recuperar el tiempo perdido que le provocó al Platense el Estatuto
del Jugador. “Todo va por buen camino contando con elementos como
Jorge Canahuati, actual presidente del equipo, Mario Sierra ,
Eduardo Ramos , padre e hijo, Alan Ramos, el alcalde Marlon Lara y
Eduardo Ramírez, quien ha sido pieza vital en la administración del
equipo en Puerto Cortés... son personas que merecen nuestro
reconocimiento”, acota Canahuati.
El Platense,
puntualizó, “debe ser un semillero y al mismo tiempo un protagonista
permanente porque ya tiene muchos seguidores a nivel nacional”.
Desde esa perspectiva, “nosotros estamos orgullosos porque Platense
ya tiene una imagen nacional interesante y consolidada pero el reto
es mantenerse y superar ese número de aficionados que tenemos en la
actualidad”. Así, el ingeniero Canahuati recomendó a la afición que
es “indispensable brindar todo tipo de apoyo a la institución y
hacer acto de presencia en los estadios, ya sea en las buenas y en
las malas”.
“Puerto Cortés es el apellido del Platense”
Por su parte, Mario
Sierra , presidente del Instituto Municipal de Deportes de Puerto
Cortés, se muestra optimista del futuro del equipo de sus amores.
“Para la afición en general, creo que es importante un equipo que
genera buenas expectativas y es muy saludable que cuadros como el
nuestro participen en los torneos de Liga Nacional... para Puerto
Cortés es la representación de la ciudad, es el patrimonio nuestro y
eso nos lo han transmitido nuestros padres y ahora le hemos dado
seguimiento de todo corazón”. Nada le borra la sonrisa de los labios
a don Mario Sierra , cuando se refiere a las diferentes actividades
del Platense y a las expectativas de la población por lograr un
nuevo campeonato. “Hacer referencia de un equipo tan querido como el
nuestro es el quehacer del porteño en la parte deportiva... eso es
un 100 por ciento orgullo de nosotros y Puerto Cortés es el apellido
del Platense”, enfatiza orgulloso.
“Trabajar por el
Platense no es ninguna carga, más bien es una satisfacción. Si bien
es cierto, todo resulta en una presión económica porque
desgraciadamente el fútbol es una industria, todavía falta mejorar
algunos aspectos de la actual estructura y ahora van a empezar a
verse los resultados como en otros países más avanzados”, destacó el
empresario porteño, al señalar el crecimiento futbolero de
sociedades más adelantadas como la europea o los sudamericanos. “En
este medio, hay tres elementos que son fundamentales, el primero es
dinero, el segundo dinero y el tercero también es dinero para poder
hacer lo que uno quiere”. Y es que hace tiempo, Sierra se convenció
de dedicar parte de su trabajo a ayudar en nobles causas y el
deporte es una de ellas. La labor ha superado las expectativas de
los más conservadores. “Hemos logrado a través del fútbol rescatar a
grupos de pandilleros en zonas vulnerables... los patronatos de
estas comunidades se han convertido en responsables de las obras
físicas y ahora son celadores porque el instituto no dispone de
recursos ni de personal para ejercer esa gestión”.
Y es que, aparte del
fomento de la obra física, también se ha fundado la Escuela de
Fútbol, la cual ha trascendido más allá de las fronteras locales
porque de sus filas han surgido figuras porteñas de la talla de
“Rambo” León y Edgard Álvarez, entre otros. Otros, quizá no tuvieron
la misma oportunidad en las “canchas”. No obstante, hoy son
destacados estudiantes y muy buenos profesionales porque eso es lo
que se les inculca en nuestra institución. “Aparte de enseñarles
fútbol, los muchachos tienen que traer sus notas y hay unos 300
niños que participan de esas ventajas”, relató Sierra, quien se
despidió con un mensaje contundente: “Sigamos apoyando al fútbol y
al deporte porque este tipo de actividades genera positivismo en los
habitantes”.
|
“El Platense ha pasado por
situaciones difíciles y ha logrado superarlas” Roberto Mejía,
primer presidente del
Platense |